Ejercicio para controlar y limpiar el campo de luz
Ya lo dijo Buddha: “Somos la consecuencia de lo que nos hemos pensado”.
Los sujetos, y menos aún quienes gustamos del meditar, no debemos subestimar el poder del pensamiento.
Por algo el Noble Óctuple Sender del Budismo señala al “Recto Pensamiento” entre sus máximas.
Nuestro desafío es pensar positivamente, no sólo para nosotros mismos, sino en función del mundo en que vivimos y de las relaciones humanas que llevamos adelante.
Esto no quiere decir que hagamos la vista ciega a problemas como el hambre, la contaminación o la pobreza, pero con la meditación podemos ayudar a transmitir Luz (de la buena) a las mentes de aquellos que tienen el poder y las herramientas para cambiar esas situaciones.
Y para poder llevar adelante este tipo de compromisos de servicio hacia los demás, el Meditador debe primero limpiar su campo de luz.
Por eso me gustó poder compartir con ustedes este ejercicio para meditar que se puede realizar en cualquier lugar:
1) Relájate teniendo claro el pensamiento y el deseo del por qué y para qué realizas esta práctica. Todos los ejercicios son positivos si ponemos en ellos nuestra Fe.
2) Imagina que de cada poro sale un rayo de luz blanca, que se expande formando como una nube un campo de luz luminosa que te rodea.
Si qiueres acompañar este ejercicio con una consigna, puedes repetir:
Rechazo de mí todo pensamiento negativo. Rechazo de mi todo odio, envidia, enfermedad o maldad. Solamente acepto el Bien, la Luz, el Bienestar y el Amor.
Este ejercicio se puede realizar en cualquier momento y lugar. No te sientas mal cuando al cerrar los ojos no puedas verte con el ojo de tu alma rodeado de Luz. Siempre en los comienzos cuesta, pero la práctica de la Meditación requiere de un aprendizaje y una disciplina.











