No se combate el infortunio por adelantado
Tener animosa confianza y esperanza, es muy diferente de entregarse al ciego optimismo del necio; el hombre prudente nunca combate el infortunio por adelantado. K.H.
Tener animosa confianza y esperanza, es muy diferente de entregarse al ciego optimismo del necio; el hombre prudente nunca combate el infortunio por adelantado. K.H.