Tenemos que pelear nuestras propias batallas
El hecho es que hasta la última y suprema iniciación, todo chela -y aún algunos adeptos- es dejado a sus propios recursos y consejo. Tenemos que pelear nuestras propias batallas, y el adagio familiar, “el adepto se hace, no lo hacen“, es verdad al pie de la letra. K.H.











