El Divino Motivo Interno del Meditador
Las buenas resoluciones son pinturas mentales de buenas Acciones: fantasías, ensueños, susurros del Buddhi al Manas. Si las alentamos, no se desvanecerán como un espejismo en el desierto de Shamo, sino crecerán más y más fuertes, hasta que nuestra vida toda se convierta en la expresión y prueba externa del divino motivo interno. K.H.











