Ayudar en la marcha de la vida
No señales la disparidad entre las palabras y las acciones de otra persona, sino más bien, ya sea tu hermano o prójimo, ayúdale en su ardua marcha por la vida.
No señales la disparidad entre las palabras y las acciones de otra persona, sino más bien, ya sea tu hermano o prójimo, ayúdale en su ardua marcha por la vida.