El Meditador y los Poderes
La regla estricta es, que cualquier poder debe adquirirlo uno mismo. Todos los poderes de la naturaleza están ante tí; Toma lo que puedas. K.H.
La regla estricta es, que cualquier poder debe adquirirlo uno mismo. Todos los poderes de la naturaleza están ante tí; Toma lo que puedas. K.H.
Trata de entender, no con la predispuesta mente Occidental, sino con el espíritu de intuición y verdad. K.H.
Parece que valdría la pena probar las intuiciones de los miembros de Londres -de algunos de ellos al menos- exponiéndoles a medias por vuestro conducto, uno o dos misterios, y dejándolos que completaran la cadena por sí solos. K.H.
¿Cómo puedes distinguir lo real de lo irreal, lo verdadero de lo falso? Sólo por el propio desarrollo. ¿Cómo lograrlo? Guardándote primero de las causas del propio engaño. Y esto puedes hacerlo empleando cierta hora u horas fijas cada día sólo contigo en propia contemplación, escribiendo, leyendo, purificando tus motivos, estudiando y corrigiendo tus faltas, planeando tu labor en la vida externa.
Leer más…
No tienes la fé requerida, para dejar que tu voluntad se levante en desafío y desdén contra tu intelecto puramente mundano, y te dé una mejor comprensión de las cosas ocultas y de las leyes desconocidas. K.H.
Aprovecha como mejor puedas la presente oportunidad, favorable para adelantar intelectualmente, a la vez que desarrollas la intuición. K.H.
A la mente puede hacérsela trabajar con rapidez eléctrica en una alta excitación; pero al Buddhi, nunca. En su clara región debe reinar siempre la calma. K.H.
Nuestra mayor preocupación es enseñar a los pupilos, a no dejarse engañar por las apariencias. M.
La verdad es, que hasta que el neófito alcance la condición necesaria para ese grado de Iluminación a que tenga derecho, y para el cual esté preparado, la mayor parte -si no todos- los Secretos son Incomunicables… La Iluminación ha de venir de adentro. K.H.
Aunque eres naturalmente intuitivo, el Discipulado es casi un completo enigma para ti. K.H.