No dejarse engañar por las apariencias
Nuestra mayor preocupación es enseñar a los pupilos, a no dejarse engañar por las apariencias. M.
Nuestra mayor preocupación es enseñar a los pupilos, a no dejarse engañar por las apariencias. M.
La verdad es, que hasta que el neófito alcance la condición necesaria para ese grado de Iluminación a que tenga derecho, y para el cual esté preparado, la mayor parte -si no todos- los Secretos son Incomunicables… La Iluminación ha de venir de adentro. K.H.
Aunque eres naturalmente intuitivo, el Discipulado es casi un completo enigma para ti. K.H.
Dí… de parte del Mahatma Morya, que las facultades espirituales exigen instrucción y regulación más aún que los dones mentales, pues el intelecto absorbe el mal mucho más fácilmente que el bien. K.H.
Si echando aun lado toda idea preconcebida trataras de fijar esta profunda verdad: que el intelecto no es omnipotente por sí mismo; que para mover montañas tiene primero que recibir vida y luz de su principio superior -el Espíritu-; y si luego fijaras los ojos espiritualmente en todas las cosas ocultas, tratando de desarrollar la facultad de acuerdo con las reglas, entonces pronto leerás rectamente el misterio. K.H.
El Verdadero Conocimiento… no es un estado mental sino espiritual, que implica completa unión entre el Conocedor y lo Conocido. K.H.
Aprende primero nuestras leyes y educa tus percepciones, querido Hermano. Controla tus poderes involuntarios y desarrolla en la recta dirección tu voluntad, y llegarás a ser instructor en vez de aprendiz. K.H.
El grado de diligencia y celo con que el estudiante busque el significado oculto, es generalmente la prueba de hasta qué punto merece la posesión del tan escondido tesoro. K.H.
Escoge de acuerdo con tu mejor luz. M.
Si tienes algo de intuición, estudiarás las Causas y los Efectos y quizá hallarás el Origen del fracaso. K.H.