Trabajar para la Luz, sin condiciones
Conforme era nuestra deseo entonces, de significaros que uno podía ser miembro activo y útil de la Sociedad, sin inscribirse como seguidor o correligionario nuestro, así lo es ahora. K.H.
Conforme era nuestra deseo entonces, de significaros que uno podía ser miembro activo y útil de la Sociedad, sin inscribirse como seguidor o correligionario nuestro, así lo es ahora. K.H.

Los otros días fui a pasear al Rosedal de Palermo, en Buenos Aires. Unos días después cargué unas fotos en mi muro de Facebook, pero esta que uso para ilustrar este post me la reservé justamente porque me dejó pensando en “algo más”.
Me quedé un rato mirando a esos pájaros, inalterables ante los ruidos del presentador de una Maratón Solidaria que tenía su meta a pocos metros.
Ese grupo de pájaros simplemente parecía estar esperando un momento. No sé si el mejor o el peor, pero lo estaban haciendo de modo grupal. Todos ellos, en ese instante, eran Uno.
Muchas veces nos encontramos ante determinadas situaciones o ideales a los que elegimos sumar nuestra fuerza, pero en solitario cuesta más.
Cuando lo hacemos en grupo, con otros, realmente le damos un sentido a ese “servicio”.
Trabajar para la Luz es Servir a la Humanidad.
No caigas en infraternales comparaciones entre la tarea realizada por tí, y la ue tu prójimo o hermana haya dejado de hacer, en el terreno de la Teosofía, pues a nadie se le pide desbrozar un campo mayor que el que su fuerza y capacidad le permiten.
Sabe, amigo, que en nuestro mundo, aunque diferamos en métodos, nunca podemos diferir en Principios de Acción, y la aplicación más amplia y práctica del ideal de la Fraternidad Humana, no es incompatible con vuestro sueño de establecer un núcleo de investigadores científicos honrados y de buena reputación, que prestigien la organización de la Sociedad Teosófica a los ojos de la multitud, y sirva de escudo contra los feroces e idiotas ataques de los escépticos y materialistas. K.H.
La Teosofía tiene que combatir la intolerancia, el prejuicio, la ignorancia y el egoísmo, ocultos bajo el manto de la hipocresía. Tiene que difundir toda la luz que pueda de la antorcha de la Verdad, que ha sido confiada a sus servidores. Debe hacer esto sin miedo ni vacilación, sin temer reprobación ni condena.
Aparta siempre la vista de las imperfecciones de tu prójimo, y más bien fija tu atención sobre tus propios defectos para corregirlos y ser más sensato.
No les pedimos a los miembros de la Sociedad en conjunto, mantener nada en común, excepto el primer gran objeto, mediante lo cual, los recibimos en este recinto externo de Nuestro Templo.
Apoyad toda obra y movimiento en el mundo externo en pro de la Fraternidad. Fijáos menos en sus progresos y más en los ideales que los sustentan.
Europa es grande, pero más lo es el mundo. El sol de la Teosofía debe brillar para todos, no para una parte. Hay en este movimiento más de lo que habéis vislumbrado, y la obra de la Sociedad Teosófica está enlazada con trabajo similar que se adelanta secretamente en todas partes del mundo. M.
Haced que dentro de la Sociedad misma, sea real la Fraternidad que ella preconiza. Hemos tenido bastantes divisiones que separan. Que sólo queden diferencias que enriquecen. Respetad a todos los que difieran de vosotros. Que vuestra Fraternidad esté por encima de diferencias de opinión, como ya lo está tan bellamente por encima de diferencias de raza, credo, casta, sexo y color.